Las 5 posiciones sexuales más peligrosas para el hombre

 

 

Hacer el amor de forma salvaje es algo que apasiona a muchos hombres y mujeres pero se debe ir con precaución pues hay algunas posturas o movimientos sexuales que pueden conllevar a una lesión o fractura que puede resultar muy dolorosa. Posiciones en las que la mujer está arriba controlando el movimiento suelen ser las más peligrosas para la salud del hombre y, por ello, deberán hacerse con cuidado, suavidad y procurando que la penetración no sea brusca. 

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Postura de “La fusión”

La Fusión (que también se conoce como “la vaquera” o “cowgirl”) es una de las posturas más peligrosas para el hombre puesto que la mujer está colocada completamente encima del hombre marcando el ritmo de las penetraciones y todo el peso corporal de ella cae sobre el pene erecto así que, si la entrada es errónea o el pene está un poco blando, puede producirse una fractura.

Lo que ocurre es que el hombre está totalmente sometido al movimiento del cuerpo femenino, algo que hace que, en caso de que su pene no esté completamente erecto o que se haya movido un poco, no pueda interrumpir la entrada y, por tanto, experimente ese dolor intenso que también puede sentir levemente la mujer.

Además, si en la vagina no hay suficiente lubricación también puede dañar el miembro viril ya que, cuando ella se sienta encima de este, puede hacerse demasiada fricción o fuerza produciendo una lesión dolorosa para él. Así que, para poder realizar esta posición de forma saludable y controlada, lo mejor es que se realice despacio, fijándonos bien en cómo va a entrar el miembro en el cuerpo y recolocando en caso de que sea necesario.

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El sometido

Otra de las posturas peligrosas para el hombre es la que se conoce como “El sometido” o “La vaquera de espaldas” ya que es la misma que la anterior pero con la particularidad de que la mujer se coloca de espaldas al hombre y, en esta posición, marca las entradas y salidas del pene con el movimiento de su cuerpo.

En esta posición, el hombre queda sometido a la mujer y será ella quien adoptará el más absoluto control del movimiento. Esto es excitante pero también puede ser peligroso pues no controla del todo la posición del pene ni tampoco puede controlar si está entrando y saliendo bien, algo que puede producir que en una de las embestidas, el miembro se salga o entre mal produciendo dolor en el hombre.

Ten en cuenta que esta postura es igual que “La fusión” pero todavía más compleja porque el pene está más estirado para poder entrar en la cavidad vaginal. Se requiere un esfuerzo extra del pene para que la entrada sea la correcta y, por eso, se recomienda que esta postura se haga cuando el hombre esté realmente excitado y tenga el miembro muy duro.

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Postura “El perrito”

El perrito es una de las posturas más excitantes tanto para el hombre como para la mujer pero, también, puede resultar un tanto peligrosa sobre todo para él que expone su miembro a las penetraciones. Al entrar desde atrás, puede ser que la entrada no sea del todo la correcta y que, por tanto, pueda fracturarse o friccionar contra la piel de la vagina, algo también molesto.

En esto también se involucran otros factores como, por ejemplo, la lubricación de la mujer, la colocación de los cuerpos y el ritmo que se siga. Se recomienda que se evite ir demasiado rápido pues es más fácil que el pene salga y entre mal; lo mejor es que se hagan penetraciones suaves y profundas para que los dos amantes experimenten un placer máximo sin riesgo a dañarse.

Además, si esta posición la haces para tener sexo anal, el riesgo aún se maximiza puesto que la cavidad anal es mucho más estrecha que la vaginal y no segrega lubricación natural. Por tanto, antes de tener sexo por esta zona, lo mejor es que apliques bastante lubricante y vayas penetrando lentamente para que los dos estéis a gusto. 

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El misionero pero de pie

la cuarta postura más peligrosa para hacer el amor es la típica de El misionero pero practicándola de pie. Es decir, el hombre será el que marque el ritmo y el que entrará desde abajo en la vagina de la mujer, algo que si se realiza en una cama no nos produce riesgo alguno pero que si se hace en posición vertical puede ser peligrosa.

¿Por qué? Porque el hombre deberá usar mucha fuerza para poder hacer esta postura sexual pues tendrá que mantenerte, doblar las rodillas y levantarte para poder permitir casa penetración. En el caso de que la fuerza la falle o de que el placer que siente le provoque temblor o flojeza en las piernas, el pene puede entrar mal en la vagina terminando dañándolo o produciéndole dolor.

Para hacer esta postura, tendrás que tener cuidado, intentar que la mujer esté apoyada sobre la pared, por ejemplo, para así distribuir mejor el peso y reducir la fuerza corporal que tenga que hacer él.
Posturas encima de la mesa
Del mismo modo, tener sexo en zonas elevadas como puede ser sobre la mesa, en la repisa de la cocina, etcétera, puede ser peligroso para el hombre sobre todo si la altura de esta superficie no está a la altura de su pelvis. Esta desigualdad podrá producir que el hombre termine haciendo demasiada fuerza con las piernas al intentar colocarse de forma idónea para poder entrar en el cuerpo femenino y, por tanto, aumenta el riesgo de que la penetración se realice mal y pueda dañarle.

Además, se corre el riesgo de que si no encuentra bien el cuerpo de la mujer, termine yendo con la intensidad de la penetración para chocar contra esa superficie sobre la que se está teniendo sexo, por tanto, es una postura bastante peligrosa que deberás realizar con sumo cuidado y sin prisas.

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Postura encima de la mesa

Del mismo modo, tener sexo en zonas elevadas como puede ser sobre la mesa, en la repisa de la cocina, etcétera, puede ser peligroso para el hombre sobre todo si la altura de esta superficie no está a la altura de su pelvis. Esta desigualdad podrá producir que el hombre termine haciendo demasiada fuerza con las piernas al intentar colocarse de forma idónea para poder entrar en el cuerpo femenino y, por tanto, aumenta el riesgo de que la penetración se realice mal y pueda dañarle.

Además, se corre el riesgo de que si no encuentra bien el cuerpo de la mujer, termine yendo con la intensidad de la penetración para chocar contra esa superficie sobre la que se está teniendo sexo, por tanto, es una postura bastante peligrosa que deberás realizar con sumo cuidado y sin prisas.

 

Fuente

 

www.labocaroja.com

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