Amor entre cuerdas

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El dejarse amarrar es una experiencia erótica ampliamente disfrutada por parejas en todo el mundo. Estupenda para renovar la vida sexual en la pareja,  si se practica con el debido respeto y cuidado conseguiremos mejorar nuestra vida erótica abriéndola a otras alternativas y percepciones. Incluso se dice que es especial contra el estrés, como una meditación donde se cede el control a las manos de otra persona que te cuida, no que te maltrata. Donde te puedes entregar al disfrute de las sensaciones táctiles que producen las suaves cuerdas contra tu piel, seguida de esa suave y erótica sensación de constricción que sobreviene luego.

El dejarse amarrar, también denominado Bondage, tiene mucho de arte y de control, de erotismo y de sutileza. También de disfrute sensorial con el órgano sexual más extenso: Nuestra piel.

Hay muchas formas de abordarlo, definirlo. Hasta tratados puedes encontrar. No obstante en lo general el bondage es actualmente un juego erótico relacionado con  lo sensorial, la estética de las cuerdas, el cuerpo inmovilizado y con el asumir-ceder control.  Es una actividad sosegada que debe ser pactada y consensuada, que puede incluir otras prácticas bdsm o no necesariamente, sin olvidar nunca lo importante de jugar seguro y siempre buscar el disfrute y el placer (más allá de las dosis de dolor que cada uno pida).  Como recomendación, siempre hay que empezar por cosas sencillas y seguras para ir poco a poco aprendiendo y mejorando, y lo mejor. disfrutarlo.

Esto de amarrar queridos amigos tiene un proceso de aprendizaje largo y dedicado. Hay que aprender a anudar, pues no todos los tipos de nudo sirven y hay que estar muy en el presente.

Para llegar a ser un maestro del bondage se requiere tiempo y práctica además de una buena compañía.

El arte de la atadura erótica es algo refinado por el que solo algunos sienten el llamado. Se trata de buscar el placer y expresar el amor a través de las cuerdas.

Para que vayas conociendo más acerca de jugar con cuerdas te contamos que existen dos tipos de técnicas de amarre, el shibari o estilo oriental de origen japonés,  y el estilo occidental.

En el bondage oriental, no siempre se busca la inmovilización sino que el mero hecho de la cuerda sobre la piel se considera estético y erótico por si solo. En cambio la tradición occidental si busca inmovilizar una o varias partes del cuerpo con el fin de realizar otras actividades después.

En el shibari se tienen en cuenta los canales y campos energéticos del cuerpo, teniendo así control sobre que zonas amarrar para conseguir determinados efectos. En el estilo occidental generalmente se ayuda de otros accesorios como mordazas, vendas para los ojos, mobiliario específico u otros juguetes sexuales.

Otra diferencia es que el bondage oriental generalmente ocupa dos o mas sogas para distintas partes del cuerpo, no así en el occidental. Las fuentes más puristas además diferencian que en el shibari no necesariamente existen vínculos de dominancia-sumisión, en occidente generalmente la práctica del bondage se enmarca en un juego de rol o en prácticas de sumisión o BDSM. Aunque la auténtica realidad es que hoy en día todo se fusiona y mezcla. Nada es una verdad 100% en esto de amarrar sino que existen unas directrices y cada jugador ejecuta como más le guste.

Lo que si es verdad 100% es jugar seguro.

1. Si vas a practicar bondage por primera vez, asegúrate de confiar en la otra persona. No es algo que se haga con un desconocido en una noche de pasión. Vas a entregarle tu cuerpo a tu pareja, vas a ser responsable de la integridad física de otra persona.  Es un juego peligroso no dejes este detalle al azar.Nada de drogas, ni alcohol.

2. Este juego es para practicarlo con premeditación y de forma consensuada. Antes es necesario conversar para llegar a un consenso sobre qué cosas hacer y que no. Estipula un lenguaje específico para cuando te sientas incómodo o quieras parar. Es imprescindible una comunicación relajada y fluida con tu compañero de juegos.

3. Cosas que pueden pasar:

Lesiones musculares, cuando la atadura no esta bien hecha puede producir pinzamientos, luxaciones y daño irreversible en músculos y nervios. Depende de la presión y el lugar de la cuerda.  Cuidado especialmente con las suspensiones y posiciones incómodas, desamarrara inmediatamente ante cualquier molestia o adormecimiento.

Heridas en la piel: Las zonas sensibles como muñecas o tobillos pueden sufrir heridas.  También recuerda que el roce puede quemar la piel.  pon tu mano para proteger la piel cuando debas pasar un largo tramo de cuerda.

Hinchazón, entumecimiento de extremidades y cambio de coloración en la piel: Las amarras nunca deben obstruir la circulación sanguínea.  Evita apretar en exceso y que tus nudos siempre sena fáciles de revertir. Aquí no valen los nudos ciegos.

Asfixia: si la cuerda está alrededor del cuello puede llegar a causar la muerte. Cuidado con la presión siempre dejar espacio entre la garganta y la soga, y en general evitar los amarres que comprometan la zona.

Ojo, tener siempre a mano unas tijeras de punta roma para cortar la cuerda si fuera necesario. Y NO DUDES en usarlas. 

4. No dejar sola a una persona amarrada o no permitir que te dejen solo/a

5. Empezar con sesiones cortas, para ir aprendiendo y no forzar los límites físicos.

6. No tapar la nariz y la boca al mismo tiempo. Los juegos de asfixia también son peligrosos y mucho más si hay amarras

Fuente Aqui

www.labocaroja.com

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