El Vaticano reactiva la comisión sobre abusos sexuales ante críticas

merlin_133858704_b92aefb7-94ba-4a0a-9a34-ec26e8be372a-master1050

El papa Francisco reactivó el sábado una comisión consultiva sobre abusos sexuales, tras las críticas recibidas por la forma en que manejó el escándalo de un obispo chileno que fue acusado por las víctimas de encubrir abusos sexuales, lo que provocó la mayor crisis de su pontificado.

Esta es la más reciente de una serie de medidas tomadas por el Vaticano para contrarrestar las críticas de que combatir los abusos sexuales eclesiásticos no es una prioridad para el papado de Francisco.

El Cardenal de Boston, Sean O’Malley, volvió a ser designado como el líder de la Comisión Pontificia para la Protección de Menores, creada originalmente en 2014. Según una declaración del Vaticano, el grupoincluirá a algunas víctimas que han sufrido abusos sexuales por parte de miembros de la comunidad eclesiástica.

Estas, según el Vaticano, prefirieron no revelar públicamente sus historias y experiencias.

El mandato inicial de tres años de la comisión expiró en diciembre. Su cierre coincidió con las críticas sobre el compromiso del pontífice para abordar los problemas de abuso sexual en la iglesia. El grupo planea comenzar de nuevo su trabajo en abril con reuniones para escuchar los testimonios de víctimas.

Grasas malas que no son tan malas y buenas que no son tan buenas
Las autoridades del Vaticano dijeron que la meta de la comisión “y su mayor desafío” seguía siendo instaurar “la prevención y protección contra el abuso en la vida y en la acción de las iglesias locales”.

El anuncio sobre la comisión se produjo el mismo día en que el investigador de crímenes sexuales más experimentado del Vaticano, el arzobispo de Malta, Charles Scicluna, estuvo en Nueva York para escuchar el testimonio de Juan Carlos Cruz, quien dice haber sido abusado sexualmente cuando era un adolescente en Chile por el sacerdote Fernando Karadima y quien también asegura que el obispo Juan Barros fue testigo de los abusos.

Durante su visita a Chile en enero, el papa inicialmente defendió a Barros como víctima de una “calumnia”, diciendo que el Vaticano no había recibido ninguna evidencia concreta en contra del obispo.

“El día que me traigan una prueba contra el obispo Barros, ahí voy a hablar”, dijo Francisco en esa ocasión. “No hay una sola prueba en contra, todo es calumnia”. Esa declaración causó gran indignación en Chile, y Francisco, en medio de una intensa presión, designó a Scicluna para que iniciara una investigación.

Luego se supo que el papa había recibido personalmente una carta de ocho páginas en 2015 que contenía un testimonio contra el obispo, y que O’Malley se la había entregado.

Ocho miembros de la comisión fueron ratificados y hay nueve integrantes nombrados por primera vez. Los expertos, que incluyen académicos laicos y psicólogos, así como sacerdotes y monjas, provienen de varios países, como Brasil, Etiopía, India y Tonga. Diez de ellos no son eclesiásticos y ocho son mujeres.

Fuente

www.labocaroja.com

Premium03